Para este proyecto realizamos varias figuras de Pegaso en formato corpóreo para la tematización de un restaurante en Gijón llamado Azicorvo. Por un lado, creamos un Pegaso integrado en la pared, cortado y adaptado al propio muro, y por otro un Pegaso completo en volumen, pensado como pieza protagonista dentro del espacio. El objetivo era crear una ambientación visual potente que aportara personalidad al restaurante y reforzara su estética.
En la mayoría de nuestros proyectos trabajamos con máquinas CNC de alta tecnología, ya que muchos clientes necesitan replicar exactamente un modelo 3D concreto. Este sistema nos permite ser muy precisos, eficientes y optimizar tanto tiempos de producción como costes.
Sin embargo, en este caso el cliente tenía una prioridad diferente: buscaba el valor artístico y artesanal de la escultura. Por eso nos pidió que las figuras se realizaran completamente a mano. Gracias a que contamos con escultores con una larga trayectoria dentro del mundo fallero, pudimos abordar el proyecto desde un enfoque totalmente artesanal.
Las piezas se tallaron desde cero a partir de bloques de porexpán, esculpidos manualmente por nuestros artistas. Posteriormente se aplicó un acabado inspirado en las técnicas tradicionales de las fallas, tal y como se trabajaba en los talleres de la ciudad fallera antes de los robots de fresado.
El resultado fue una tematización muy especial: un restaurante con una estética muy llamativa, visualmente impactante y muy “instagrameable”. Pero además, el propietario sabe que las piezas que forman parte de su local tienen un valor añadido, no solo decorativo, sino también artístico y vinculado a la tradición escultórica del mundo fallero.